-Atrevete a acercarte más y te destrozaré...

-¿Quién eres?

 

-Soy Gmork. Y tú quienquiera que seas tendrás el honor de ser mi última víctima.

 

-No moriré fácilmente. Soy un guerrero.

 

-¡Já! Si eres un guerrero, ¡entonces lucha contra La Nada!

 

-Lo haría pero no pude cruzar la frontera de Fantasía.

 

-Já, já, já…

 

-¿Qué es tan gracioso?

 

-Fantasía no tiene fronteras.

 

-¡Eso no es cierto! ¡Mientes!

 

-¡Niño tonto! ¿No sabes nada de la historia de Fantasía. Es el mundo de las fantasías humanas. Cada parte, cada criatura representa los sueños y las esperanzas de la humanidad. Por lo tanto no existen límites para Fantasía.

 

-Entonces, ¿por qué se está muriendo?

 

-Porque la gente ha empezado a perder la esperanza y a olvidarse de sus sueños. Así es como La Nada se hace cada día más poderosa.

 

-¿Qué es La Nada?

 

-Es el vacío que queda. Es la desolación que destruye este mundo. Y mi encomienda es ayudar a La Nada.

 

-¿Pero por qué?

 

-Porque la gente sin esperanza es fácil de controlar. Y el que tenga el control, tiene el poder.

 

-¿Quién eres, de veras?

 

-Yo formo parte del poder que pertenece a La Nada. Me encomendaron matar al único ser capaz de detener a La Nada. Perdí su rastro en el Pantano de la Tristeza. Su nombre es Atreyu.

 

-Si de todas maneras voy a morir, prefiero morir luchando. ¡Ven por mí, Gmork! ¡Yo soy Atreyu!

 

 

Michael Ende, «La historia interminable»

Share this post!

Bookmark and Share

0 comentarios:

Publicar un comentario